Herberth Cuba
Balance de los 105 días de gestión del Minsa
Las cuatro prioridades del ministro Luis Quiroz Avilés
El 28 de enero del 2026 el ministro de Salud, Luis Quiroz Avilés, dio una entrevista al canal del Estado para hacer un balance de los primeros 105 días de su gestión. Es una de las pocas entrevistas que ha sostenido; por tanto, es imperativo pasar revista a sus declaraciones para saber, de primera mano, en qué situación se encuentra el sector Salud y cuáles son sus logros. Cuatro ideas son constantes a lo largo de la entrevista: la primera que el sector Salud es un sector complejo; la segunda es la importancia que brinda a la atención con calidad y con seguridad del paciente; la tercera, su enfoque prioritario en la “infraestructura humana” sobre la infraestructura física”; la cuarta, en el corto periodo de gobierno es poco lo que se puede hacer.
En primer lugar, en sentido estricto, es un cliché señalar que el Ministerio de Salud (Minsa) es un sector complejo, aunque en el mismo sentido se podría añadir que también, es complicado. Quizá esta segunda palabra sería la escogida, dadas las actuales circunstancias de falta de acceso a la salud que aqueja a la población. En segundo lugar, preocupa eso sí, que, en modo espontáneo, ya sin la participación de asesores ni técnicos, retroceda en el tiempo, hacia la medicina curativa, al preocuparse de la atención de calidad y seguridad del paciente, como si la organización y funciones del Minsa se refieran únicamente a los aspectos curativos. Al contrario, la calidad en salud va más allá de las enfermedades, para dedicarse a la “causa de las causas” de éstas, denominadas determinantes sociales de la salud, promoción de la salud, Atención Primaria de Salud, prevención y detección precoz de las enfermedades, además, la curación, la rehabilitación y los cuidados paliativos. Más que pacientes, ahora los seres humanos son activos participantes y usuarios de los servicios de salud y de la gestión de los determinantes sociales de la salud.
En este contexto, sobre la base del planteamiento de la Organización Mundial de la Salud, se puede señalar que la calidad en salud implica 8 dimensiones: Efectividad (resultados); Eficiencia (maximiza uso de recursos); Seguridad (minimiza daños, no solo de los pacientes); Enfocada en la persona, familia, comunidad y medio ambiente; Equidad (la misma calidad, sin tomar en cuenta, las características personales, étnicas, económicas, sociales y culturales); Integración (redes integradas que eliminan la fragmentación y la segmentación de la atención médica y de salud, mediante Vías de Cuidado Integral de Salud, que ofrezca todo tipo de atenciones a cada usuario, desde las simples o poco complejas hasta las altamente complejas, sea en instituciones públicas o privadas); Oportunidad (Intervenciones en el momento justo, con reducción de los tiempos de espera y los retrasos perjudiciales a la salud); Sostenibilidad del Sistema de Salud, con reducción del impacto ambiental y de los costos financieros y sociales, es decir, un enfoque “One Health” que implica la conjunción de la salud humana, animal y ecológica. En ese sentido, el Minsa ha avanzado mucho. Incluso ha recibido distinciones internacionales. Está en marcha la conformación de las 215 Redes Integradas de Salud (RIS), que abarcan todo el territorio nacional, con un nuevo y renovado enfoque de calidad en salud, con dos ejes fundamentales, por un lado, el fortalecimiento de los servicios de salud y por el otro, la gestión de los determinantes sociales de la salud con la más amplia participación social en los 1892 comités distritales de salud (CDS) existentes, que corresponde a uno por cada distrito, que posee el Perú.
En tercer lugar, en cuanto al enfoque prioritario en la “infraestructura humana”, sobre la infraestructura física, los paros y las protestas de los trabajadores desdicen esa aseveración. Encima, hay que resaltar que la utilización del concepto de “infraestructura humana” para referirse a los recursos humanos, no es solo un error, sino que es peyorativo. Sin embargo, esta no es la única vez, porque, incluso, se ha vuelto costumbre en algunos funcionarios de confianza del Minsa, referirse a los trabajadores contratados con el término de “colaboradores". Estas expresiones peyorativas contrastan con el perfil de los trabajadores del sector salud, que, en su momento, durante la pandemia, fueron declarados héroes.
En cuarto lugar, en cuanto a la afirmación de que es corto el periodo de gobierno de transición y que es poco lo que se puede hacer en el Minsa, parece una excusa. Por un lado, para el Perú, no es corta una gestión ministerial de más de 9 meses, que duraría hasta el próximo 28 de julio. El promedio de tiempo de gestión de los ministros de salud durante los últimos 10 años, es de 7-8 meses, es decir, 203 días. En sentido estricto, su gestión superaría con creces ese promedio. Por otro lado, es contradictorio que afirme que su gestión sería corta y que realice cambios de funcionarios de todos los niveles, desde viceministros, directores generales y ejecutivos hasta los jefes de equipo. Estos cambios, han generado parálisis en la gestión ministerial, mientras conocen el estado situacional, además de incertidumbre, por la progresividad de los cambios. Los procesos en curso quedaron en suspenso, como es el caso, de la implementación del nuevo Reglamento de Organización y Funciones (DS 019-2025-SA) ya que los nuevos funcionarios han exigido pronunciarse sobre la conveniencia o no para sus órganos o unidades orgánicas y de ser el caso, cambiarlo. Han pasado 105 días y sigue el suspenso y la incertidumbre.
Además, los aspectos que el ministro ha presentado como logros de los 105 días, como el hospital digital, la receta electrónica y la telemedicina a nivel nacional, el desembalse quirúrgico, las campañas de atención móvil y el próximo anuncio de “Salud en Casa” (atención domiciliaria que realizará el Minsa) son funciones constitutivas de las funciones de la Unidad Ejecutora 151 MinsaMóvil, creada por la Ley 32185, Ley de Presupuesto del 2025 y reglamentada con la RM 305-2025- Minsa y por el nuevo Reglamento de Organización y Funciones (DS 019-2025-SA).
Además, para ese fin fueron asignados S/ 57 millones. Es decir, solo se necesita decisión política para su despliegue e implementación. ¡Alto a las indecisiones y a la parálisis!
















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