Alan Salinas

El aprismo en la era de Internet

El uso de las tecnologías de la información en la política

El aprismo en la era de Internet
Alan Salinas
18 de agosto del 2021


Luego de los resultados de esta última elección, los miembros del Partido Aprista pasan por una etapa de reflexión para tomar medidas que ayuden a corregir los errores del pasado y del presente, para superarlos. No es nada fácil, claro está. 

Se critica dentro de la militancia que los errores del partido deben reflexionarse de casa para adentro. Esa práctica –en estos tiempos de tecnologías de la información– es imposible, debido a que las tecnologías están contribuyendo a ser una sociedad más informada y abierta, es decir, transparente. 

Se critica también que la opinión debe ser más orgánica. Vale decir, criticar pero haciéndolo desde las bases para que el partido funcione. Ante eso, surge la pregunta: ¿cómo hacer que el partido funcione cuando el cálculo del “cómo me quedo, sin perder poder” se superpone a las iniciativas creativas? 

Pero no nos quedemos allí. Los apristas tienen retos que asumir. Uno de ellos es cómo conectar los espacios de flujos (las redes sociales) con los lugares (el Comité). Hasta la fecha, los Comités Ejecutivos distritales y provinciales no cuentan con Internet para transmitir las diversas actividades políticas/pedagógicas que se hacen o que se podrían hacer.

Otro reto a asumir es la interpretación del uso de las nuevas tecnologías de la política. Para que lo funcional (y no sólo territorial) del partido funcione, debe integrarse a los diversos colectivos que usan de manera creativa el Internet, el cual impacta en la manera cómo nos relacionamos en estos tiempos. Para que –también– lo funcional del partido se mantenga debe entenderse que la relación horizontal y autónoma (sin la pérdida de vista del objetivo central) es importante para su desempeño eficaz y eficiente, como lo hizo Obama en su primera campaña a la presidencia. 

En estos tiempos, la renovación del APRA y –por consiguiente– su refundación no pasa por calcular cómo me quedo en la centralización del poder, cuando las decisiones e imagen del partido aprista está desbordado por las tecnologías y lo que representa su uso. 

Con este breve diagnóstico se podría tomar medidas necesarias para generar confianza pública.

Alan Salinas
18 de agosto del 2021

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