Guillermo Vidalón

Trump: el hegemón

Tanto en la política como en la economía

Trump: el hegemón
Guillermo Vidalón
07 de enero del 2026

 

La captura de Nicolás Maduro, autodenominado segundo líder del Socialismo del Siglo XXI (impuesto por el fenecido Hugo Chávez), ha descolocado las propuestas económicas de los estatistas latinoamericanos. Venezuela equivocó el rumbo político, económico y social; pero además también erró al definir entre sus aliados a los BRICS (Brasil, Rusia, India, China, Sudáfrica).

Una cosa es el desarrollo económico y otra el poder que brinda el conocimiento. Lo sucedido en Caracas el pasado sábado 3 de enero demuestra que la tecnología (expresión del avance científico-tecnológico norteamericano) militar desplegada durante el operativo superó el material bélico defensivo del que presumía el régimen chavista y que procedía de dos de sus aliados del BRIC, además de Irán.

En los países donde la iniciativa privada se despliega en libertad, el mayor estímulo es la competencia para obtener las mayores ventajas posibles y reinvertir lo obtenido. En cambio, en las administraciones gubernamentales estatistas se genera una burocracia sobredimensionada que responde a intereses de los grupos políticos que arriban al poder y no encuentran un estímulo en el servicio al ciudadano. Por eso son ineficientes y la justificación de su presencia en el aparato estatal se sustenta en hacer cumplir las normas, dispositivos que ellos mismos imponen para “supervisar” el mejor funcionamiento de las personas naturales o jurídicas en la sociedad. 

Los Estados Unidos tienen un enorme estímulo para mantenerse como el hegemón, desde el económico hasta el político, la infraestructura de generación de conocimiento establecida en función a las alianzas que establece su gobierno con su sector privado le permite producir nuevos productos –militares y de otro tipo para su intercambio comercial–, los que generan un retorno económico. Este círculo virtuoso: inversión en investigación, conocimiento, tecnología aplicada y oferta económica en términos de espiral ascendente tiene una proyección necesariamente política que los lleva a establecer qué les resulta indispensable para que el mecanismo continúe funcionando de la manera más eficiente posible. 

El hegemón ha determinado que para seguir a la vanguardia requiere disponer de un abastecimiento constante de materiales críticos. El petróleo es uno de ellos y Venezuela dispone de las mayores reservas. Cuando el presidente Donald Trump afirma que va a recuperar su petróleo, se refiere al que explotaban empresas norteamericanas en territorio llanero antes de la estatización/nacionalización.

En consecuencia, las políticas estatistas que promueven algunas organizaciones políticas –en el Perú y en el extranjero– han demostrado su ineficiencia, replicarla resulta un absurdo y un desconocimiento de la realidad geopolítica y geoestratégica para alcanzar el ansiado desarrollo. 

Los Estados Unidos están defendiendo sus intereses, efectivamente, pero ¿qué nación no lo haría en su lugar? El problema de fondo no es quien administra un recurso sino quien demuestra ser más eficaz en la asignación adecuada de los recursos económicos para lograr el objetivo propuesto.

La competencia –antes y ahora– es por la generación de conocimiento. Y el conocimiento se alcanza en función a la asignación de recursos que se destinen a la investigación para fortalecer el aparato productivo local en todas sus expresiones (agroindustria, minería, turismo, pesca, otros). 

Guillermo Vidalón
07 de enero del 2026

NOTICIAS RELACIONADAS >

Ventajas que se deben aprovechar

Columnas

Ventajas que se deben aprovechar

  El Perú es uno de los países con mayores ventaja...

10 de diciembre
¿Julio Velarde habría ganado una elección?

Columnas

¿Julio Velarde habría ganado una elección?

  El Dr. Julio Velarde Flores, presidente del Banco Central de R...

20 de noviembre
Competir para crecer

Columnas

Competir para crecer

  En el país, algunos ciudadanos consideran que el Per&ua...

13 de noviembre

COMENTARIOS