Alan Rodriguez
Los problemas del profesor en la educación privada
Se les ha reducido entre 30% y 50% de sus salarios
Esta pandemia ha desenmascarado la ineficiencia del Poder Ejecutivo en diversos sectores, y uno de los más golpeados es el educativo, especialmente la educación privada. Al inicio de la cuarentena obligatoria surgió un debate muy grande sobre si los colegios debían reducir el costo de las pensiones, pues el servicio brindado no era el mismo, y se produjo un enfrentamiento entre los padres de familia y las instituciones educativas privadas.
En medio de este debate, apareció el congresista Arón Espinoza (Podemos Perú), con el proyecto de ley N°5514/2020-CR, “Ley que establece el reajuste de las pensiones en instituciones educativas en estado de emergencia”. Lo he vuelto a revisar y en ninguna parte del proyecto se menciona la situación del docente. Llegué a conversar con el congresista, quien señaló que los docentes no deberían ganar lo mismo porque trabajan menos horas. Esta propuesta populista, que quedó en proyecto, refleja lo que la gran mayoría de peruanos piensan: que el trabajo docente de manera virtual es mucho menor que el presencial. Y eso es totalmente equivocado.
Lo primero que hay que aclarar es que el trabajo remoto de los docentes es variado, y que depende de cada institución educativa. Tenemos, por un lado, colegios que han respetado las remuneraciones y han elaborado un plan de emergencia para la educación virtual. Por otro lado, la gran mayoría de colegios han hecho lo que han querido con el docente; por ejemplo, reducir entre el 30% y el 50% de sus salarios, a pesar de aumentarles el horario de trabajo, pues no solo son las clases en transmisión, si no las reuniones, entrega de informes, reunión con padres de familia, elaboración de materiales, etc.
El nivel más afectado es la Educación Inicial, pues la gran mayoría de padres han preferido trasladarse a sus hijos al sector público, generando despidos de profesores, auxiliares, personal de limpieza y otros. Los profesores que realizan sus clases ahora tienen que coordinar todo el día con los padres de familia para el cumplimiento de actividades, sin contar con un horario fijo. Llegan incluso a trabajar los fines de semana.
Todos estos problemas que menciono se han dado durante muchos años en el sector privado. Y se van a mantener porque las autoridades no realizan una fiscalización de las instituciones privadas, desde sus instalaciones, planillas, servicios que brindan y ofrecen, etc. El Ministerio de Educación está más concentrado en la educación pública, pero es necesario que también pueda enfocarse en la educación privada. Como hemos afirmado, la gran mayoría de dueños o promotores de los colegios, hacen y deshacen en sus instituciones, siendo los más afectados los estudiantes y los profesores. Para empezar el cambio, el Ministerio de Educación debe ser dirigido por profesores, con estudios de postgrado, que hayan tenido experiencia en aulas y no solo en oficinas o escritorios.
















COMENTARIOS