Arturo Valverde
La pesadilla inmobiliaria
¿Quién se responsabiliza por el incumplimiento o el fracaso de un proyecto inmobiliario?
En el Perú se puede pagar durante años un departamento que no pasa de una profunda excavación en la esquina de una calle o de simples planos. Ese es el caso de Juanita. Su pesadilla empieza cuando decide comprar un departamento en una feria inmobiliaria. El proyecto tiene el respaldo de un prestigioso banco peruano. Por tanto, Juanita confía en que si el banco garantiza la inversión, debe tratarse de una empresa seria.
Al cabo de unos meses, empieza a pagar con puntualidad las cuotas al banco. La inmobiliaria inicia la construcción del edificio. De vez en cuando, visita el sitio con su familia para señalarles su balcón. “¡Qué maravilloso debe verse el atardecer!”, se dice. Luego de un tiempo la entrega del proyecto se aplaza. Pero para su sorpresa, meses después encuentra el anuncio de obra paralizada. A pesar de esta situación, debe seguir pagando las cuotas al banco por un bien que no existe.
En ese momento, Juanita repasa todo en su mente. La feria inmobiliaria en un prestigioso centro comercial de Lima Sur, la compra en planos del edificio, la garantía del banco, la firma en la notaría, los pagos puntuales a la entidad bancaria… ¿Quién la defiende? El banco (piensa Juanita) garantiza y legitima el proyecto; sin embargo, la impresión es que la única persona que asume el riesgo de la compra es ella y no el banco, al que debe seguir abonando las cuotas por años. Su confianza en el prestigio del banco se ha perdido.
Mientras espera que alguien se responsabilice por el incumplimiento o el fracaso del proyecto inmobiliario, muchas personas como ella deben continuar pagando a los bancos. Es hora de proteger al propietario, de lo contrario, el sueño de la casa propia seguirá siendo, para muchos, una pesadilla.
















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