Dante Bobadilla
Elogio de la locura
Diagnóstico de las movilizaciones
Tal parece que llegaremos al bicentenario no como República sino como una tribu de salvajes que dirimen sus problemas en batallas campales. Ese es el resultado de una era en la que se instituyeron el odio y la mentira como pilares de la política. Una era fundada por la falsa Comisión de la Verdad y Reconciliación, que en realidad solo sirvió para la mentira, el odio y la división.
Los jóvenes que salieron a protestar por la vacancia de Vizcarra, estrenaron su DNI votando por la fórmula del “Sí, Sí, Sí, No”, empujados a un referéndum que fue parte de una estrategia de manipulación. Luego celebraron el cierre del Congreso, convencidos de que se derrotaba a la corrupción y encandilados por los cuentos del presidente. En suma, esta es la generación que al abrir los ojos, vio a Vizcarra como un dios y lo adoró. Esta es, pues, una de las generaciones más engañadas y manipuladas de la historia. Así que empecemos a llamar a las cosas por su nombre, porque en este país se miente todos los días, se endiosa a cualquiera y se elogia la locura.
Resulta patético oír tantos elogios a estos jóvenes que tienen tantas dificultades para expresarse cuando son entrevistados en las calles. Esta es la generación “nini”, pues muchos ni estudian ni trabajan. Tienen los mayores reportes de problemas de conducta y dificultades de aprendizaje escolar, y graves problemas de comprensión lectora. La gran mayoría de estos jóvenes no ha leído libros a sus 23 años. Protestan porque vacaron a un presidente corrupto, al que apoyaban ciegamente. Y ahora les han hecho creer que son los “defensores de la democracia”. Es ridículo. Los jóvenes están para estudiar, llenar su cabeza con conocimientos, aprender un oficio y luego buscar un empleo para ganarse la vida trabajando. Solo después pueden incursionar en la política. ¿Quién les ha hecho creer que están en condiciones de enseñarnos algo y guiar a la nación?
Se les oye decir cosas absurdas como “queremos una nueva Constitución porque hay mucha corrupción”. Ninguno aprobaría un examen de conocimientos sobre política. Pero hay que ver cómo son endiosados por sectores que los usan como tontos útiles, alentando y dando cobertura a las marchas callejeras. Nadie condena sus excesos, como el acoso a domicilio de cualquiera que no los idolatre. Exhiben una conducta sectaria y peligrosa que es aplaudida desde la izquierda, donde la violencia es parte de la doctrina política. No es pues ninguna generación especial. Los jóvenes siempre han servido como tontos útiles y carne de cañón para la izquierda.
Ahora ya no solo se pide una nueva Constitución sino también eliminar la PNP. Es la nueva agenda de la izquierda para tener el país a su merced. Se ha cedido a la presión de las oenegés de izquierda y se ha iniciado procesos a las autoridades políticas y policiales por delitos de lesa humanidad. Quieren un país sin policía que resguarde la ley y el orden, y tener políticos temerosos de mover un dedo en defensa de la sociedad, bajo pena de ser judicializados. Ya tienen cómo movilizar contingentes juveniles en las causas que les convienen.
Bienvenidos al Perú del bicentenario. Un país tercermundista donde el odio, la mentira y el sectarismo son los vicios más corrientes, y donde una masa de jóvenes equivocados es ahora la luz que nos guía hacia el futuro. Y bajo los auspicios de la gentita bien, los dueños de la verdad, la moral y la memoria.
















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