Alan Salinas

Los medios de comunicación sí importan

Para el renacimiento de los partidos políticos

Los medios de comunicación sí importan
Alan Salinas
16 de julio del 2019

 

Hace siglos, en Atenas, Aristóteles sostuvo que la política estaba referida al involucramiento en los asuntos públicos. Sin referirse exclusivamente al Estado, la clase política, involucraba –según él– hasta aspectos morales de la vida cotidiana discutida en el ágora. 

Después de la caída del Muro de Berlín, y con la llega de las tecnologías de la información a nuestras vidas, el curso de la política tomó otro rumbo. Los partidos políticos perdieron protagonismo porque ya no orientaban lecturas críticas del Estado, del mercado y la sociedad. La escuela, como la universidad también comenzaron a perder ese protagonismo. Obviamente, no del todo, pero su rol orientador comenzó a entrar en crisis debido al protagonismo de los medios de comunicación (radio, tv e internet). 

Desde esos espacios, a la gente en todo el mundo, como en el Perú, se les otorga una lectura para despreciar las actividades del Estado y de los partidos, y los asuntos públicos que le competen. Pero hay resistencias creativas, sobre todo desde el internet que pueden ser resaltadas. Hay espacios virtuales –como por ejemplo La Tuerka y Fort Apache en España– que funcionan como espacios de discusión de todo tipo (desde asuntos de municipales hasta asuntos de diversidad étnica y sexual), que inciden en el espacio real y que muy bien la organización política Podemos logró captar electoralmente, porque participa de esos espacios.

Pero es la excepción y no la regla. Para que este caso pueda extenderse, es importante que los partidos políticos se replanteen su participación en medios de comunicación, para poder canalizar, así, las diversas agendas y demandas. 

Los partidos políticos deben entrar –de manera amigable– a participar y formar espacios televisivos, en radio e Internet, para contrarrestar esa oleada de desmotivación sobre el involucramiento de la gente en política. Hablar de todos los problemas que aquejan a nuestra diversidad social, sin complejos ni miramientos. Abrirse y competir democráticamente con los medios de comunicación dominantes para entrar en la mente y el corazón de los ciudadanos. 

Esa entrada a los medios de comunicación debe ser creativa, usando los formatos y lenguajes propios del lenguaje de medios, si no los partidos continuarán como zombies, deambulando sin norte fijo.

¡Hay que recuperar la política del lugar en el que se encuentra!

 

Alan Salinas
16 de julio del 2019

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