Alan Salinas

Las promesas incumplidas del régimen (II)

El Estado fente a los grandes poderes económicos

Las promesas incumplidas del régimen (II)
Alan Salinas
07 de noviembre del 2019


Semanas atrás escribī en esta columna que –desde la transición a la democracia– había temas pendientes en el país que era necesario tomar en cuenta para así entrar en un nuevo ciclo político. Desde los noventa en adelante, el mundo tuvo predominancia de un solo bloque político-económico, como EE.UU. (luego vinieron la Unión Europea y China), para reordenar los países de corte estatista. Tuvieron sus recetas, predominando la visión “gerencial” de hacer política. Se redujeron al mínimo las competencias del Estado. Tanto fue el impacto que se reacomodaron las ideologías (por ejemplo, la socialdemocracia), mientras que se concedía el triunfo al neoliberalismo. 

Eran necesarias algunas miradas que el mercado proponía, como la agenda postmoderna (o los relatos fragmentarios), pero no había necesidad de desechar al mínimo el rol del Estado, ni de la política para acercarse al ciudadano. Allí la “tercera vía” de Anthony Giddens y la concertación que proponía Jürgen Habermas para la socialdemocracia alemana fracasaron. Así, el Estado perdía frente a los grandes poderes económicos transnacionales. 

Frente a ese escenario, ¿qué hacer? Volver a la política como instrumento de lucha o de reivindicación de la gente; volver a recuperar al ciudadano, la soberanía del Estado frente a la idea hegemónica del consumidor y del poder económico. Vale decir, si se afirma la democracia, ¿qué tipo de democracia?; si se afirma el rol de los partidos políticos, ¿qué tipo de partidos?; si se afirma hoy más que nunca el rol protagónico del Estado, ¿qué tipo de Estado?

Así se iría recuperando la política. Algunos países latinoamericanos han ido recorriendo ese derrotero, aunque con sus límites caudillescos y autoritarios. Europa también lo hace. ¿Y en el Perú? Aún nada. Ganó electoralmente la tecnocracia. Le ganaron a la política en una sociedad en cambios, que necesita –hoy más que nunca– afirmación política. 

El Perú post transición a la democracia necesita recuperar el sueño de nuestros primeros pensadores peruanos. Pero bajo una nueva mirada: la del Perú en globalización, informal, cholo y de otras formas horizontales de relacionarnos. Recuperar el sentido común perdido.

Alan Salinas
07 de noviembre del 2019

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