Arturo Valverde
La suma de todos los miedos
Sobre la conocida novela del norteamericano Tom Clancy
Tom Clancy, el escritor estadounidense de novelas cargadas de espionaje, geopolítica y tecnología militar llevadas a la pantalla grande de los cinemas, publicó a inicios de los noventa la titulada La suma de todos los miedos, que voy leyendo de a pocos.
Dos citas anteceden esta historia de crisis nuclear. Una pertenece a Winston Churchill, que da título al libro: “En verdad, si tomamos al más valiente de los soldados, al más intrépido de los aviadores y al soldado más audaz, y los sentamos juntos a una misma mesa, ¿qué obtendremos? La suma de sus miedos”. La segunda cita es de Herman Khan: “Los dos adversarios se encontraron para negociar en el campo de Camlan, con todas sus tropas. Ambos bandos estaban plenamente armados y sospechaban desesperadamente que el opuesto intentaría alguna treta o estratagema. Las negociaciones marchaban bien, hasta que uno de los caballeros fue picado por un áspid y desenvainó la espada para matar al reptil. Los otros, al ver la espada desenvainada, cayeron inmediatamente los unos contra los otros. Siguió una tremenda matanza. La crónica… es bastante específica con respecto a que la matanza fue excesiva principalmente porque la batalla se llevó a cabo sin preparativos ni premeditación”. Con estas citas por delante, las horas de lectura están bien invertidas.
Que otros hablen de la trama. A mí, en lo personal, me intrigan los engranajes y acoplamientos usados para poner en funcionamiento su historia hasta las palabras finales: capítulos numerados, segmentos de difícil rastreo, escenas sucesivas (posiblemente a, b, c, d) y alternadas, personaje que dicen lo contrario a lo que piensan, escenarios militares, negociaciones de alto nivel, explosiones y referencias históricas a las guerras libradas en el medio oriente que aportan veracidad a la ficción.
Un libro que, al final de su lectura, ocupará un respetable lugar en la biblioteca de la casa, cerca de los de historia, geopolítica y relaciones internacionales. Y después a mirar la película.
















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