Eduardo Vega
Frenazo del Touring a la Fepad
Las competencias organizadas por la Fepad deben contar con el "aval" del Touring
El automovilismo es un deporte costoso, en el que la victoria no solo exige que sus participantes realicen un importante esfuerzo físico y mental, sino también económico. Además de la habilidad innata, se requieren significativos recursos financieros, que no solo se utilizan para la compra de los vehículos, sino también para su preparación y mantenimiento, de acuerdo con las normativas establecidas para cada categoría. De este modo, las competencias se llevan a cabo dentro de un entorno en el que todos los participantes compiten bajo las mismas circunstancias, y el compromiso se extiende no solo hacia los espectadores, sino también hacia los patrocinadores, mecánicos y comisarios que hacen posible cada evento.
En Perú, existe una Federación Peruana de Automovilismo Deportivo (Fepad), que agrupa a diferentes clubes de automovilismo, de donde emergen los pilotos nacionales o extranjeros que son organizados en las diversas categorías según sus habilidades, oportunidades y equipos, dependiendo de cada tipo de competencia. Entre las carreras más populares, están, por supuesto, los rallyes Caminos del Inca y Premio Presidente de la República, así como Las Seis Horas Peruanas; pruebas en las que compiten renombrados pilotos peruanos como Nicolás Fuchs, Eduardo Castro, Rodrigo Pflucker, Annia Cilloniz, André Martinez, José Caparo, Matías Zagazeta, los hermanos Palomino, entre otros; quienes, además de competir a nivel nacional, también lo hacen a nivel internacional, y debido al excelente nivel de competencia que mantienen, permiten la invitación a pilotos internacionales de renombre como Juha Kankkunen, Tony Fall, Hannu Mikkola, Jorge Recalde, los hermanos Villagomez, etc.
Como en muchos deportes, el automovilismo cuenta con un organismo internacional que agrupa a las organizaciones automovilísticas, y regula el deporte motor conocido como FIA (Federación Internacional de Automovilismo), que, además de la regulación, se encarga de promover la seguridad vial y defender los intereses de los usuarios del automóvil. Esta entidad, al igual que la FIFA, designa entre las federaciones locales a la Autoridad Deportiva Nacional de cada país, para que estas sean las responsables de administrar justicia entre los pilotos y los clubes afiliados en caso de controversias.
Sin embargo, como en Perú siempre ocurren cosas "sui generis", la representación de la FIA no es ejercida por la Fepad, sino por el Touring Automóvil Club del Perú (Touring), una asociación que no organiza competencias de automovilísticas conocidas, ni mucho menos está afiliada a la Federación Peruana de Automovilismo Deportivo; pero que al mismo tiempo, tiene el derecho de imponer su criterio sobre los competidores y los clubes, por encima de lo que la propia federación pueda decidir a sus afiliados. Por lo tanto, las competencias organizadas por la Fepad deben contar con el "aval" del Touring, para que se consideren como experiencia válida para los participantes ante la FIA.
Hasta hace un par de semanas, la relación entre la Fepad y el Touring se regía por un acuerdo en el que la Federación debía pagar al representante de la FIA para que valide las competencias que organiza; no obstante, según lo informado por la Fepad, tras un cambio en sus representantes, por decisión unilateral del Touring, no se seguirá con el cumplimiento del acuerdo suscrito entre ambas partes. Esta situación, que es evidentemente administrativa/extra deportiva, fue comunicada a todos los pilotos y copilotos peruanos con licencias internacionales (FIA), advirtiéndoles que, si participaban en alguna competencia de la Fepad y sus clubes, podrían ser suspendidos hasta por 2 años en competencias internacionales, ya que las carreras locales "no son seguras" dado que no cuentan con su autorización.
Esta situación, que no involucra directamente a los pilotos -probablemente la mayoría ni siquiera sea parte del Touring-, es claramente un duro golpe al automovilismo peruano y a los proyectos de los pilotos; y se ha visto reflejada en la no participación de varios competidores en los rallyes del último fin de semana; ante el temor de imposición de las sanciones previamente mencionadas. Así, un club que ni siquiera pertenece a la organización de los Pilotos, se impone sobre los representantes de estos, forzándolos a no competir e incumplir contratos con los patrocinadores, con el fin de obligarlos a cambiar a sus representantes, por otros que sean del agrado del Touring; coso lo contrario, ni ellos ni sus invitados internacionales podrán competir; es decir, un completo absurdo, que “para en seco” a una parte importante del espectáculo y el deporte.
Cabe resaltar que esta no es la primera vez que se presentan problemas entre la Fepad (quienes, sinceramente, considero que deberían ser los representantes de la FIA) y el Touring, con consecuencias negativas para el automovilismo. Por lo tanto, sería bueno que se den cuenta de una vez que a los pilotos y espectadores poco o nada nos interesan los temas personales entre los representantes de ambas entidades, pues solo buscamos que haya competencia y espectáculo de calidad. Mantener estas actitudes, es un frenazo innecesario para el crecimiento del deporte motor en Perú, el cual, gracias al esfuerzo de sus participantes, ha obtenido logros internacionales significativos, como el título Mundial de Fuchs en 2013, Cilloniz en 2023 en Rally, o el de Pflucker en IMSA. Al competir en las fechas nacionales, ellos han elevado la valla para aquellos que solo compiten a nivel local.
















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