Ursula Chamochumbi
¿A quién culpar ahora que no hay Congreso?
Vizcarra no escucha al pueblo ni atiende sus necesidades
La última entrevista que realizara el diario El Comercio a Martín Vizcarra ha dejado en evidencia que el presidente de facto no tiene idea de cómo gobernar y que tampoco tiene un plan trazado. ¿A qué se refería, entonces, con que el Congreso obstruía su gobierno y su trabajo? Claramente, y como ha quedado demostrado ya con las estadísticas presentadas por diferentes congresistas, el mito del obstruccionismo es solo una de las tantas mentiras que el dictador le ha contado al país para justificar su golpe de Estado. El problema es que muchos le han creído y otros tantos han repetido esa mentira en beneficio propio.
Ahora que Vizcarra ya no tiene la excusa del Congreso, estamos seguros de que algo se le ocurrirá para distraer la atención de su falta de gestión. Por ello hay que estar muy atentos a las mentiras que se le seguirán contando al pueblo mientras se le dirige a un abismo del que va a ser muy difícil salir. En lo que respecta a economía, por ejemplo, hay un claro retraimiento de las inversiones pues, por más que quieran decir lo contrario, en el extranjero no ven con buenos ojos un gobierno dictatorial de corte chavista, que además ha dado muestras claras de un completo irrespeto a la empresa privada, al apoyar posiciones violentistas contra ellas. Ningún empresario nacional o internacional, en su sano juicio, invertiría en el Perú bajo estas circunstancias. Y eso es un problema para el país.
Como recordamos, el accesitario llegó al poder luego de que Pedro Pablo Kuczynski renunciara a la presidencia de la República (Vizcarra era el vicepresidente). Por eso ahora, muy extrañados, cabe preguntarnos ¿por qué no está cumpliendo con el plan de gobierno que PPK ofreció al país y por el que la mayoría votó? ¿Esto acaso no configura una traición al Perú? Claro que sí, la mayoría que llevó al poder a PPK confió en el plan que su plancha presidencial ofrecía; sin embargo, ahora nadie recuerda que dicho plan existe o que debería honrarse.
Es preocupante por ejemplo, que la ejecución de los ministerios sea increíblemente baja cuando faltan un par de meses para que culmine el año. Ministerios como el de Desarrollo e Inclusión Social, tan importante para el país —pues tiene a su cargo la superación de la pobreza y la protección de poblaciones en situación de riesgo, vulnerabilidad y abandono, entre otros— solo ha ejecutado el 17% de su presupuesto. Otros como el Ministerio de Justicia están en 20%, el de Trabajo en 24% y así la mayoría no llega ni a 40%. Con esto queda demostrado que Martín Vizcarra no está escuchando al pueblo ni atendiendo sus necesidades; solo habla en su nombre cuando conviene a sus intereses.
Finalmente, a pesar de que los gobiernos regionales han demostrado ya su ineficiencia para el manejo de fondos públicos, y que en promedio han ejecutado menos del 20% de su presupuesto asignado para proyectos de inversión en lo que va del año, el Ministerio de Economía y Finanzas ha anunciado que el presupuesto 2020 contempla la asignación directa de casi S/ 3,000 millones para ellos. Con esta medida, por una parte, están reconociendo que son sus propios ministerios quienes entrampan la ejecución de obras, pues son ellos los que canalizan el dinero hacia las regiones; y por otro lado, dejan la duda de que estas generosas transferencias se realicen en “agradecimiento” al apoyo que han dado los gobiernos regionales a Vizcarra. Esperemos que no sea así y que, por el bien del país, esta medida resulte realmente provechosa.
















COMENTARIOS