Editorial Economía

El potencial minero de Cajamarca y su impacto en la economía regional

Proyecto Michiquillay puede ser clave para el desarrollo de la región

El potencial minero de Cajamarca y su impacto en la economía regional
  • 02 de abril del 2025

 

Cajamarca, a pesar de ser una de las regiones más ricas en yacimientos mineros del Perú, enfrenta una grave crisis económica. Actualmente, el 44.5% de su población vive por debajo de la línea de pobreza, lo que la convierte en la región más pobre del país. Además, 16 de los 20 distritos más pobres del Perú se encuentran en su territorio. Desde 2015 hasta 2018 y nuevamente desde 2022, Cajamarca ha liderado los índices de pobreza a nivel nacional, evidenciando la falta de oportunidades económicas sostenibles.

Uno de los factores que han limitado el desarrollo de la región es la paralización de proyectos mineros. Un caso emblemático es el de Conga, suspendido en 2011 debido a la oposición de los antimineros y la ausencia de consensos, lo que ha impedido la capitalización de los recursos minerales en beneficio de la población. Sin embargo, Cajamarca cuenta con una cartera minera valorada en US$ 18,050 millones, representando el 33.9% de la inversión minera total del país. Entre los principales proyectos destacan Michiquillay, Conga, Galeno y La Granja, ubicados en el "cinturón de cobre del norte". En conjunto, estas iniciativas podrían producir hasta 1.5 millones de toneladas métricas de cobre anualmente, generando un impacto transformador en la economía regional y nacional.

En este escenario, el proyecto minero Michiquillay se presenta como una oportunidad sin precedentes para impulsar el desarrollo de Cajamarca y consolidarla como un eje estratégico de la industria minera. Adjudicado a Southern Perú en 2018, Michiquillay es uno de los yacimientos de cobre más prometedores del país, con reservas estimadas en 2,288 millones de toneladas de mineral y una ley de cobre de 0.43%. Se proyecta que la mina producirá anualmente 225,000 toneladas métricas de cobre (TMC), además de subproductos valiosos como molibdeno, oro y plata. Con una inversión de US$ 2,500 millones y la generación de más de 83,000 empleos directos e indirectos, Michiquillay podría marcar un antes y un después en la economía regional.

Michiquillay contribuirá a mejorar la producción de cobre del país, lo que permitirá recuperar el segundo lugar mundial en producción de este mineral, recientemente superado por la República Democrática del Congo. Uno de los mayores beneficios de Michiquillay es su potencial para catalizar la creación de un clúster minero en Cajamarca, similar al modelo de Antofagasta en Chile. Este clúster permitiría la integración de infraestructura compartida, incluyendo la construcción de una vía férrea hacia Bayóvar, mejorando la competitividad de la región al reducir costos logísticos y facilitando la exportación de minerales a mercados internacionales.

Además del sector minero, la consolidación de un clúster podría incentivar el desarrollo de industrias complementarias, como la metalurgia, la manufactura y los servicios técnicos. También podría beneficiar a sectores como la agroexportación, garantizando un crecimiento económico diversificado y sostenible para la región.

Como se sabe, uno de los principales desafíos de la minería en Cajamarca ha sido la relación con las comunidades locales. Para garantizar el éxito de Michiquillay y evitar conflictos sociales, Southern Perú ha implementado el Fondo Social Michiquillay (FSM), una iniciativa destinada a financiar proyectos de desarrollo local. Este fondo busca asegurar que los beneficios de la actividad minera se distribuyan equitativamente, promoviendo la aceptación del proyecto entre las comunidades aledañas.

En el ámbito ambiental, el cumplimiento de estrictos estándares es crucial para minimizar el impacto de la extracción minera. La aprobación del Estudio de Impacto Ambiental (EIA) de Michiquillay garantiza que la operación seguirá lineamientos que reduzcan su huella ecológica y protejan los recursos naturales de la región. La implementación de tecnologías limpias y una gestión responsable del agua serán determinantes para asegurar un desarrollo minero sostenible.

  • 02 de abril del 2025

NOTICIAS RELACIONADAS >

La estabilidad laboral: ¡Un dinosaurio en el siglo XXI!

Editorial Economía

La estabilidad laboral: ¡Un dinosaurio en el siglo XXI!

  Según diversos rankings el Perú es uno de los di...

02 de abril
La tramitología y oenegés anticapitalistas alientan la minería ilegal

Editorial Economía

La tramitología y oenegés anticapitalistas alientan la minería ilegal

Hoy la minería ilegal en oro y cobre se ha convertido en la may...

01 de abril
¡Nuevo ataque criminal a minera Poderosa y avanza la minería ilegal!

Editorial Economía

¡Nuevo ataque criminal a minera Poderosa y avanza la minería ilegal!

  El 28 de marzo pasado un grupo criminal vinculado a la miner&i...

31 de marzo

COMENTARIOS