Renatto Bautista
Las franquicias electorales no aseguran seriedad política
La mayoría de ellas no pasaron la valla electoral en abril del 2026
Un total de 21 organizaciones políticas postulan a la alcaldía de Lima Metropolitana; 21 “partidos políticos” que aspiran a gobernar la capital de la República del Perú, con una población mayor a nueve millones de seres humanos. ¡No es cosa fácil!
¿Por qué escribo partidos políticos entre comillas? Desde la ciencia política, respondemos de la siguiente manera: Más bien son franquicias electorales porque son grupos de independientes que solo están unidos para defender sus intereses personales, no tienen ideología, ni historia, y menos tienen visión de grandeza con la historia por lo que se han convertido en una federación de independientes, son franquicias electorales que solo actúan cuando hay procesos electorales, luego no se les sienten en nada, ni en pronunciamientos sobre la problemática nacional.
Por ejemplo, cuando se realizó el intento de golpe de Estado de Pedro Castillo, 7 de diciembre del 2022, estas franquicias electorales se pronunciaron tardíamente o no dijeron nada, que es peor. Lo cierto es que, salvo Fuerza Popular, Acción Popular, el Partido Popular Cristiano y el Partido Aprista Peruano, la gran mayoría de competidores en estas elecciones regionales y municipales son franquicias electorales, sumado a que las siguientes franquicias electorales, al no pasar la valla electoral del 5% en las elecciones generales de abril del 2026, no tienen bancada en el Parlamento:
Venceremos, Alianza para el Progreso, Avanza País, Batalla Perú, Partido Demócrata Verde, Somos Perú, Frente de la Esperanza (ex FIM), Partido Morado, Partido Patriótico del Perú, Perú Libre, Podemos Perú, Frepap y Progresemos, sumado a las nuevas franquicias electorales que se estrenarán en estas elecciones regionales y municipales como: Tierra Verde, Fuerza Ciudadana, Pueblo Consciente y Visión Perú, estas franquicias electorales tampoco tienen bancada en el Parlamento.
El gran problema de las franquicias electorales, que no pasaron la valla electoral en abril del 2026, es que desaparecerán legalmente el 1 de enero del 2027; es decir, en el caso que ellos lograrán gobiernos regionales, alcaldías provinciales, alcaldías distritales, consejos regionales y regidores, formalmente dichos políticos serían “independientes”.
¿Desde la organización partidaria, quiénes nos asegurarían un correcto desempeño del cargo que recién ejercerían a partir del 2 de enero del 2027? Nadie por eso podemos concluir con absoluta firmeza que si esas franquicias electorales ganarán en alguna jurisdicción nadie nos podría asegurar seriedad política en sus posibles cargos ya que el mismo día de juramentar en el cargo, serían políticos “independientes” debido a que las organizaciones políticas que los llevaron al poder, legalmente no existen.
¡Ya estamos advertidos!
















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